A pesar de las críticas que le han dirigido a la película Meteoro, basada en el popular anime, de ser un producto fallido que solo funciona para fans y el público infantil, y que no es más que una mezcla de colores que dan vértigo, junto a una historia inocente y fofa, no se puede pasar por alto el hecho de que Meteoro es un gran ejemplo, si se considera la cantidad de referentes a las artes plásticas que posee.
En primer lugar, Meteoro le debe su estética, en términos generales, al Pop Art. Tanto así que los famosísimos hermanos Wachowski, artífices de la película, han llamado al estilo de esta: poptimista, que se caracteriza por sus luces y colores llamativos. Y así como al Pop también al Comic. Por sus cualidades visuales, cada escena parece más una viñeta sacada de una historieta, que una toma cinematográfica y al verlas enormes, proyectadas en el ecran, nos pueden hacer recordar a los trabajos de Roy Lichtenstein.
La cualidades visuales de la película, nos hacen recordar a cierta influencia sesentera, que se nota no solo en el Pop Art, sino también en el look de los actores, que es el mismo de los personajes originales del anime, así como al estilo característico de esa década, el: A go go. También no recuerda a ciertos rasgos de una estética espacial futurista acaramelada como la de Los Supersonicos ( The Jetsons ).
No hay que olvidar que el titulo original del anime en 1967 fue Mach go go go, ¿simple coincidencia?. Desgraciadamente ya no esta vivo el creador de la serie, Tatsuo Yoshida, para preguntarle el porqué de dicho título, que no tiene traducción al español. Pero las coincidencias no existen, pues si aceptamos esto, estamos aceptando el azar, y este solo existe aparentemente a nivel subatómico, solo aparentemente, pues como dijo Einstein: Dios no puede estar jugando a los dados con el mundo.
Aparte del futurismo adulcorado infantiloide que nos hace recordar a Los Supersonicos, y los colores Pop a lo Andy Warhol, Meteoro nos aproxima a un futuro no tan dulce, de enormes edificios a lo Blade Runner. Estos edificios, símbolos del poder corporativo o dictatorial, nos hacen recordar a los diseños de Paolo Soleri y sus ciudades verticales a manera de edificios gigantescos, así como también a los dibujos de Antonio Sant Elia o de Hugh Ferris.
Lo anterior es remarcado nada menos que por el protagonista de Meteoro, Emile Hirsh, quien dijo: es una mezcla de Blade Runner y Andy Warhol.
En la línea del arte contemporáneo, aparte del Pop y del Comic, algunos collage de imágenes en el blanco y negro insertadas en escenas a color, nos pueden hacer pensar en los trabajos de Robert Rauschenberg.
Como se dijo al comienzo, los referentes de Meteoro abarcan el universo de las artes visuales como en el final de la película en la gran carrera. Los haces luminosos que cruzan la pantalla, nos recuerda a los primeros gráficos animados utilizados en el cine como los de la película Tron de 1982, a la estética de esas calles llenas de letreros luminosos y por supuesto al arte de luces de Dan Flavin. Efectos de luces que también aparecen en la impresionante carrera en el tubo de hielo, cuya entrada en forma de una boca abierta alude a la escultura en ese material.

Estos ejemplos, son una muestra de la grandiosa impronta artística que los Wachowski dejaron en esta película, entre los cuales también podemos describir a las llamativas escenas de aventuras en diferentes contextos geográficos, sobre todo en la carrera llamada Casa Cristo. Tipo de aventuras propias del anime original, que se desarrollan en diversos escenarios internacionales.
La partida de la carrera Casa Cristo, sucede en un ambiente no europeo. Una combinación de ambientes fuera de Europa con aventuras exóticas, que sin dar señas de pertenecer a un país o una región en especial, los elementos que muestran hacen referencia sobre todo al Oriente, empezando por los esos edificios con las famosas cúpulas de cebolla, propias del Kremlin, tan comunes en la arquitectura de los templos en casi toda el Asia. Así como también el bosque de columnas que cruzan los competidores al comenzar la carrera y que recuerda a la Alhambra de Granada.
Así como el crítico de arte Luis Lama, consideró que el vídeo hecho para la canción Sledgehammer de Peter Gabriel, es prácticamente un compendio de las artes visuales del siglo XX. De la misma manera, se puede afirmar sin llegar a tanto, que esta película es una de los grandes ejemplos del cine, que le deben mucho a las artes plásticas en general.
