miércoles 26 de diciembre de 2007

Dan Rudoy entre el arte y la mecánica

Quiero aprovechar estas líneas para recordar el arte de Dan Rudoy. Dan Rudoy mecánico de automóviles de profesión y artista autodidacta por vocación, expuso sus trabajos como artista por primera y única vez en el Perú en 1996, en la desaparecida galería de arte Parafernalia.




Peruano de nacimiento, de padres extranjeros, actualmente vive en Hawai. Toda su vida escolar y su formación profesional como mecánico se desarrollo en los Estados Unidos, donde paralelamente tuvo la oportunidad de apreciar el trabajo de artistas como Marcel Duchamp, Joseph Cornell, Hans Bellmer y Rube Goldberg los cuales influirían en su arte.























El arte de Rudoy es representativo de esta época, donde los límites para definir el arte no son precisos y donde la tolerancia actual del Establishment, a diferencia de otros tiempos, acepta la mayoría de las propuestas multiculturales, como la del artista.


En una simple y primera lectura, los trabajos de Rudoy según varios puntos de vista, podrían evidenciar un arte naif propio de un artista autodidacta, ajeno al desempeño técnico que se puede alcanzar gracias a una formación académica en arte plásticas.

Una lectura más profunda, hace notoria la multiculturalidad expresada en el trabajo del artista. Ruboy combina y yuxtapone elementos diversos, desde signos trivales de grupos étnicos no occidentales, hasta expresiones urbanas colectivas, varias vinculadas a un contexto juvenil como el graffiti, los comics, los fanzines .... Hay que tomar en cuenta la juventud del autor, tenia 27 años cuando expuso en Lima. Así también maneras de representación propias de niños y de enfermos mentales, actitud de Rudoy que lo acerca al Art Brut promovido por Jean Dubufett.

Ruboy no mencionó nada al respecto, pero es posible que detrás de esos referentes no occidentales, se encuentre cierta influencia, consciente o no consciente, de los signos propios de un Hawai autóctono, o quizás hasta alguna simpatía con el Movimiento Independentista Hawaiano que, indentificándose con su pasado polinesio, desean separar Hawai de los Estados Unidos.

Para muchos no es aconsejable el psicoanálisis como método de interpretación del arte, ya que podría dar conclusiones atrevidas. Sin embargo, una inmersión al subconsciente de Rudoy sería de ayuda para conocer más de cerca las razones que construyen su identidad.

Estudió mecánica en Minnesota, uno de los más representativos estados de la Norteamérica anglosajona, que después cambio por Hawai mucho más al sur. Es un hecho, que tanto el Perú como Hawai están al borde de Occidente culturalmente y geográficamente hablando. Al menos los hawaianos se "salvaron" de estar en la periferia, supuestamente, al ser parte de la Unión Americana. Que se esconde detrás de la decisión de dejar el clima frío de Minnesota por el tropical de Hawai, ¿un deseo asociado al hecho que nació en el Perú, deseo que se esconde detrás del regreso consciente de instalarse en el trópico?. Es evidente en Rudoy la búsqueda de signos tribales. ¿Hay en él un impulso de situarse en el borde mencionado y tomar contacto con expresiones lejanas a la tradición artística occidental?. La búsqueda de las respuestas a estas preguntas escapa a los objetivos de este texto, sólo están planteadas como hipótesis para un posible trabajo de interpretación.

Pero su arte, por el hecho de ser arte, es más que la unión de diversos referentes unidos por una actitud alejada del academicismo. Es una búsqueda de una estética personal, que combina el humor generado de cierta actitud lúdica o infantil, con una carga irónica sobre algunos aspectos la vida o de la cotidianidad.

Es una estética fantasiosa de carácter surrealista o al menos onírico. En algunos trabajos es posible percibir cierta dosis de surrealismo erótico, que hace recordar al arte de Hans Bellmer.


Rudoy trasciende facetas de la realidad cotidiana, como la funcionalidad que tanto valor ha tomado dentro de la cultura moderna. Sale a caminar y encuentra objetos desechados, los cuales une formando ensamblajes, acción que pone en evidencia su gusto por la mecánica. A veces los objetos que utiliza son piezas de motor o una lata de aceite, los cuales son descontextualizados y pasan a representar una fantasía mecánica vinculada a la unión entre el arte y la vida. Acción que recuerda a los Ready-made de Marcel Duchamp.

En sus ensamblajes, muchos de los cuales están realizados dentro de cajas, siguiendo el trabajo de Joseph Cornell, las cuales sirven como un contenedor en cuyo interior se articulan los diversos elementos-signos que forman la composición.

Siguiendo la línea del arte cinético y el arte electrónico interactivo, la exploración de las relaciones entre el arte y el movimiento (no hay que olvidar su gusto por las maquinas), así como entre el arte y el espectador, tienen un lugar de suma importancia en los objetivos de Rudoy.


Según lo explicado, en algunos proyectos del artista, donde el movimiento es el principal forjador de sentido, el espectador actúa un mecanismo y este acciona a otros, formando una reacción en cadena, accionar que recuerda a las maquinas de Rube Goldberg.




Este arte es un ejemplo de hibridación cultural, con propuestas inteligentes y elaboradas, a pesar de ser consecuencia de una formación no académica. Bajo una línea ideológica, el artista junta diversas referencias, donde ninguna es suprimida, al contrario, son quizás estas diferencias y cómo son articuladas, la razón principal de la riqueza del arte de Dan Rudoy.

sábado 1 de diciembre de 2007

Entre el orden y la complejidad: el arte de Osmo Rauhala

Entre noviembre y octubre del 2006 se exhibió La Forma del Orden, la primera exposición en el Perú del artista filandes Osmo Rauhala. En este texto voy a comentar los trabajos presentados en esta muestra, partiendo de un acercamiento a los principios teóricos que sustentan sus propuestas artísticas. Se trata de cuatro videos: Complejidad Sistémica, El Libro de La Vida, El Momento del Lobo y Contra el Viento. Los tres últimos aparte de consistir en videos, también implican sistemas especiales de proyección, que a manera de una instalación artística, están conformados como conjuntos escultóricos en el espacio de la sala.

Su arte comparte con la ciencia, la búsqueda de respuestas que los científicos han tratado de responder, sin mucho éxito, en las ultimas décadas, acerca de las causas que determinan el orden que rige los procesos en la naturaleza. Sin embargo, comprender la esencia de dichas causas, supera el entendimiento humano.

Al buscar las respuestas que son prácticamente imposibles de responder, por lo mismo que superan el entendimiento humano, Rauhala se acerca a la naturaleza para observarla y partiendo de esa observación, trata de plantear hipótesis o al menos formular preguntas. Esta actitud con la naturaleza, propia de occidente, dio origen al método científico, e influyó en el arte, sobre todo durante la cultura griega y en el Renacimiento.

Lo que se conoce normalmente como orden, son las posiciones de elementos de un conjunto dentro de un marco de referencia. Estos conjuntos son conocidos como sistemas cuando los elementos se relacionan e interactuan. Para comprender el trabajo de Rauhala hay que tener en cuenta que la realidad es un gigantesco sistema, formado por un sinnúmero de otros menores.

Cuando en un sistema cualquiera surgen propiedades nuevas, como consecuencia de las relaciones entre los elementos, más que de las características de los elementos mismos, entonces estamos hablando de un sistema complejo.

Un sistema complejo se caracteriza por que aparentemente esta gobernado por un control central, sin embargo, cada elemento del conjunto es autónomo. Existe un orden que regula todo el sistema gracias a la armonía lograda entre los elementos del conjunto. Estos sistemas abundan en la naturaleza, por ejemplo una bandada de pájaros volando, donde cada ave es independiente pero al tener que supeditar su independencia y autonomía de movimiento a las demás, todo el conjunto se mueve en una sola dirección como si tuviera un control único que lo dirige.


















Un ejemplo de lo dicho, es Complejidad Sistémica. El vídeo describe a un grupo de pájaros que empiezan a volar. En el comienzo están parados alineados sobre un cable, supeditados a un orden impuesto por el hombre. De repente empiezan a volar y a los primeros minutos, sus movimientos parecen caóticos hasta que de alguna manera desconocida, alcanzan la armonía que permite al grupo volar como una unidad.


Rauhala como artista, no sólo contempla la naturaleza sino que construye propuestas y elabora diseños. En su propuesta El Libro de La Vida, que consiste en la proyección de un vídeo en la pared a través de un cilindro traslúcido, para dividir la proyección en dos áreas, el artista interviene simbólicamente la constitución del ADN (acido desoxirribonucleico) el portador de nuestro material genético como seres biológicos. Dicho ácido esta formado químicamente por cuatro compuestos: Adeina, Citosina, Guanina y Tiamina, (A,C,G y T) . La combinación de estas sustancias es la responsable de los genotipos (características genéticas de los seres vivos), y el número de combinaciones puede llegar a ser casi infinito. Es esta posibilidad combinatoria que el artista representa en su trabajo, como un libro que contiene el secreto de la vida y que la ciencia actual está muy lejos de descifrar.

En Contra el Viento, imágenes de animales son proyectadas a varios vidrios colgados del techo que se mueven por el aire de ventiladores. Esto genera un conjunto de imágenes que rompe con el orden de sucesión de las mismas en el vídeo, generando uno nuevo orden, donde estas se combinan en un número casi infinito de posibilidades, prácticamente imposibles de predecir, como también lo son el movimiento en la naturaleza de los flujos del aire y del agua. Sin embargo, muchos animales en su medio ambiente son capaces de leer anticipadamente estas corrientes y adaptarse a los cambios. Así, este trabajo representa esos procesos naturales, que están fuera de la capacidad humana de predecirlos. Como también es una reflexión sobre el orden en los procesos naturales y en los discursos de factura humana. En estos últimos, el orden narrativo de los discursos audiovisuales, en este caso el vídeo.

Otro ejemplo, que redefine el orden de las imágenes de un vídeo, es El Momento del Lobo, donde las imágenes de un lobo son proyectadas dentro de un ambiente cerrado por láminas de vidrio y un a cortina translúcida. Las imágenes del lobo se reflejan en los vidrios y la tela dando la impresión, desde el exterior, que el lobo esta encerrado dentro de dicho espacio. Este trabajo es consecuencia del recuerdo del artista de un encuentro con un lobo, donde el animal a pesar de que lo pudo haber atacado, se fue libremente por el bosque, e incitó con el tiempo a la reflexión, por parte de Rauhala, acerca de la libertad que tiene los animales cuando son acosados por los humanos.

El artista muestra en esta exposición sus principales trabajos de los últimos años, en los que confluyen el arte contemporáneo, las nuevas tecnologías y una visión científica.

Osmo Rauhala nació en 1957 en una familia campesina en Siuro en el interior de Finlandia es uno de los artistas finlandeses de mayor prestigio. Posee tres grados académicos, que acreditan una sólida formación tanto en arte y como en ciencias. Ha expuesto en más de 100 muestras colectivas en 20 países Sin embargo, la mitad de cada año deja de lado sus compromisos con el mundo del arte y regresa a la granja familiar para labrar la tierra siguiendo la tradición de sus ancestros.