Existe la tendencia desde un poco más de dos décadas, al menos en los países del primer mundo, que los museos aumenten el número de visitantes al funcionar más como lugares de entretenimiento que como centros culturales.
En el Perú no se da el caso, pues los museos están desarticulados de la comunidad. Me refiero sobre todo a los museos administrados por el Estado, pues entre los privados están los que realizan una labor interesante.
Desde los tiempos de la independencia existió la iniciativa de crear el Museo Nacional, un lugar que diga a los peruanos quienes somos como nación. El proyecto llevado a la práctica, por diversas razones, nunca dio buenos resultados.
En las dos décadas ultimas del siglo pasado, se tomo como modelo al gran Museo Nacional de Antropología de México, con la intención de construir el Museo Nacional que es país necesita, pero la propuesta quedó en una institución deficiente como lo es El Museo de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre o en el capricho presidencial de Alan Garcia, conocido como el Museo de la Nación.
A continuación unas citas para reflexionar acerca de la problemática del proyecto sobre el Museo Nacional.
PARA REFLEXIONAR
El Museo Nacional fue concebido como institución que alberga el pasado para conocimiento y la difusión cultural, se remonta hasta la época de las luchas independentistas, sin que éste estuviera necesariamente reflejado como idea de unión o identidad nacional (Amalia Castelli).
El 2 de Abril de 1822, el gobierno emitió un Decreto Supremo que disponía que los objetos extraídos de las huacas se destinaran al "Museo Nacional", y que este era el lugar apropiado para conservarlos, asimismo, ese dispositivo legal prohibía la extracción de objetos de los lugares arqueológicos. Toma importancia la arqueología como una forma de rescatar el pasado autóctono, al cual se dio un papel importante en la construcción de la república y la identidad nacional (Castelli).
La difícil pero importante tarea de conducir una institución cultural se encomendó a funcionarios administrativos que no siempre estuvieron preparados o carecían de la vocación para realizar dichas funciones, esto se hace evidente en la falta de interés por la conservación y preservación del patrimonio sea éste arqueológico, histórico o natural (Castelli).
La historia de los museos nacionales esta ligada a la política de turno pero también al destino de una burguesía criolla que al no poder imitar a los museos europeos, no se intereso por crearlos con objetos de la cultura nativa, con la cual no se sintió identificada (Alfonso Castrillón).
El museo, se define en el artículo 2, párrafo 1, de los Estatutos del Consejo Internacional de Museos (ICOM), como "una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la Sociedad y su desarrollo, que adquiere, conserva, investiga, difunde y expone los testimonios materiales del hombre y su entorno para la educación y el deleite del público que lo visita". Muchos museos del Perú no cumplen con esos requisitos (Castrillón).
En el Perú no se ha considerado el clima del lugar para diseñar o adaptar la arquitectura del edifico del museo con fines de conservación. En nuestro país no se ha dado la suficiente importancia a la climatización del museo, considerándola una sofisticación europea (Castrillón).
Un ejemplo de lo dicho lo tenemos el del Museo Tumbas Reales del Señor de Sipan, considerado uno de los mejores del mundo. La ciudad de Lambayeque en donde se sitúa el Museo tiene una temperatura promedio de 30 grados centígrados y esta realidad parece no haber sido contemplada en el planeamiento arquitectónico (Rodolfo Cortagana).
Estas citas son pruebas que nos falta mucho por hacer.
jueves 13 de septiembre de 2007
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